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Decorar el comedor del hogar

Tres mesas de igual diseño, con base piramidal y sobre de piedra pulida, componen la pieza principal del comedor. Se han elegido sillas de bambú con almohadones tapizados en marrón anteado para crear un conjunto entre sobrio y ligero, de ciertas reminiscencias orientales. De nuevo, las antigüedades ocupan un lugar de excepción sobre pedestales o sobre el suelo, en buena medida gradas a la iluminación que reciben. En conjunto, los tonos calizos de las piedras, el suelo y las bancadas hacen de este ambiente uno de los más luminosos de la casa.

Decoracion con objetos

Un material como la pizarra proporciona tanto la prestancia de sus superficies pulidas como la resistencia natural que la caracteriza. Resulta, por tanto, una solución perfecta para todos los espacios de la casa, incluidas las zonas de paso. Aún es posible destacar otra cualidad: la bella continuidad que aporta.

Porche decoracion

En el porche de entrada, reclaman nuestra atención la barandilla de granito y la fuente que encontramos a sus pies. Su forma semicircular y su remate de azulejos rompen con la uniformidad de esta composición de fachada. Ya en el umbral el tejadillo de madera se sostiene gracias a dos jabalones de forja, en blanco como los muebles del jardín, las ventanas y la puerta principal.

Habitaciones decoracion

Curvas románticas en el conjunto modelo Relinda de Peña Vargas. La cama es de hierro forjado y la mesilla de hierro forjado y cerezo.

Muebles decoracion y colores

1. De la colección de C&J2, silla Goyo., de madera de haya laqueada en azul y funda de rayas; 177 €. sin la tela.
2. Carrito de la compra de plástico y metal; 182 €. en MDM.
3. Chinche es el gracioso nombre de esta butaca con brazos de madera natural y asiento y respaldo tapizados con tela en tono turquesa. Cuesta 562 €. en Mobisa.
4. De plástico con acabado satinado en azul y verde, papeleras con forma cónica procedentes de Balda; 11 €. cada una.
5. Silla de madera laqueada en azul con asiento de enea; 158 €. en MDM.
6. Con un característico diseño, centro de cristal de los años 50, con el interior en blanco y el exterior en azul; 42 €. en El Transformista.

Decoracion con estilo

En pleno centro de Madrid, en la calle de Hortaleza, se encuentra un palacete del siglo XVIII rodeado de un espectacular jardín. Uno de los dúplex que acogen las dos últimas plantas la ocupa esta vivienda, habitada por un profesional de la industria cinematográfica, quien desde niño vivió envuelto entre rollos de películas, factor que influyó notablemente en la decoración. Las estancias están marcadas por un estilo divertido, exento de convencionalismos, con un fuerte colorido y mobiliario de diseño. Se trata de espacios amplios dispuestos a acoger a los numerosos invitados que acuden a las animadas fiestas que organiza el propietario. Cada uno de los ambientes está determinado por la propia estructura del palacete, de techos altos y amplios ventanales, y unificados por la tarima de caoba del suelo. El toque cinefilo está presente en cada rincón y dominado por una magnífica colección de
carteles franceses, pintados a mano, de las décadas de los treinta a los cincuenta. La vivienda se distribuye en dos alturas: en la planta inferior se suceden el recibidor, salón, sala de billar, cocina, aseo y el dormitorio principal con su cuarto de baño; y la planta superior se destinó a otros tres dormitorios con sus respectivos cuartos de baño. El recibidor, en el que destaca una vidriera emplomada del siglo XVIII, se comunica, a la izquierda, con la sala de billar y, de frente, con el distribuidor que conduce, a su vez, al salón, la cocina, el aseo y al pasillo que finaliza en el dormitorio principal y en la escalera que lleva a la planta superior. El salón es muy luminoso gracias a un amplio ventanal en forma de arco y con vistas al jardín. Junto a éste se creó un rincón de lectura con una chai-se longue de La Continental y un mueble-bar y una librería de cerezo de La Oca. Frente a este ambiente y en el paso a la sala de billar se dispuso
el comedor de diario, con una mesa y sillería de cerezo, también de La Continental. Una chimenea de piedra del XVIII preside la zona de estar, decorada con dos sofás tapizados en azul marino en torno a una mesa de centro de mármol travertino y cristal. La sala de billar refleja la segunda gran afición del habitante de esta vivienda. La protagonista de la estancia es una mesa de billar americano, reproducción de un modelo antiguo realizada por Billares Vital, que cuando hay invitados se cubre con dos tableros de madera y hace las funciones de mesa de comedor. Pero es también aquí donde se exhibe la mayor parte de la colección de carteles cinematográficos franceses. El dormitorio principal, con una cama tapizada en verde y vestida con una colcha de Ralph Lauren, mantiene la misma tónica decorativa, basada en mobiliario y complementos de diseño. El cuarto de baño contiguo está dominado por la gama de los grises de las baldosas que recorren el suelo y las paredes. Finalmente, en la decoración de la cocina primaron criterios de funcionalidad. Está revestida con azulejos blancos de diseño antiguo y el mobiliario de madera, también en blanco, combina con la encimera de granito.

Decoracion de dormitorio clasico

Las líneas clásicas, casi monacales, definen este dormitorio de una vivienda de Sotogrande, que invita al recogimiento, la soledad y al disfrute de un ritmo de vida más pausado. Una delicada tela de lino drapeada, sujeta por un listón de madera policromada, cae sobre ambos lados del cabecero, una pieza de altar del siglo XVIII perteneciente a una capilla de una finca sevillana, adquirida en la tienda de antigüedades de Leticia Aritio. Su solemnidad contrasta con la limpidez inmaculada de los muros blancos y de la ropa de cama, una colcha de algodón
bordado con cuadrantes a juego, procedentes de Jara. Unas toallas de felpa con puntilla suiza completan el delicado conjunto de complementos de la firma Piü Belle. Una cómoda de madera de una sacristía, también de la tienda de Leticia Aritio, añade otro valor eterno al estilo sobrio del dormitorio. La mesilla y los cuadritos de las paredes proceden de Antigüedades Antonio Martín. El suelo es de barro rústico y lo realizó por encargó Cerámica Campos, que sigue conservando las técnicas más artesanales en alfarería.

Decorar un dormitorio

El uso de un soporte para levantar el colchón del suelo comenzó a proliferar en Europa a principios del siglo XVII, pues hasta entonces se posaba sobre el suelo y las camas señoriales sólo servían para ceremonias y como símbolo de poder. Será en la época romántica cuando la cama comience a tomar protagonismo y empiecen a surgir los diversos estilos más o menos populares. Es el caso de esta cama elegida para el dormitorio de una casa de campo andaluza. Se trata de una reproducción en hierro y latón de un modelo finisecular, cuyos postes de apoyo sostienen una colgadura de etamina en tono crudo, rematada con encaje. Para la amplia cama se eligió un edredón con volantes, confeccionado con el modelo Ajedrez de la firma Piü Belle, con varios almohadones y rodillos a juego, y cuadrantes de encaje de Camarinas. Todo procede de Jara, así como la elegante bata de baño de piqué. Para completar el ambiente, se colgaron unos cuadritos de textiles antiguos del más puro estilo folk americano. El espejo, la lámpara y el resto del mobiliario se adquirieron en Antigüedades Antonio Martín.

Decoracion con vidrio

En la onda del vidrio
De la colaboración de Ron Arad con la empresa Fiam, dedicada al vidrio, ha nacido la colección Cler. Se trata de un programa de contenedores que se pueden personalizar con nueve tipos de accesorios que se colocan entre las ondas de vidrio de los laterales, lo que hace de este mueble un elemento versátil adaptable a cualquier situación. Arad se muestra menos agresivo que de costumbre, aunque no traiciona su natural terror a las convenciones.

Decoracion del año 50

Los cincuenta magníficos
Las seríes de televisión, los anuncios publicitarios, los modistas más afamados, las estrellas de cine, los joyeros más chic, los creadores consagrados, los jóvenes diseñadores, los locales más extravagantes, las galerías y tiendas especializadas. En fin, todos aquellos sectores que nos hacen seguir a pies juntillas los dictados de la moda se han empeñado en revisar la estética de una década fascinante, seductora y un poco olvidada hasta ahora: los fantásticos años 50. Asistimos encantados a la reedición de muebles originales y a la aparición de nuevas interpretaciones donde la geometría, en su esencia más pura (esferas, triángulos, cubos, rombos…), impone sus formas, aliadas del metal (acero, aluminio y hierro pintado sobre todo en las estructuras tubulares de las patas) y de las tapicerías monocolores de piel o plástico en tonos no utilizados frecuentemente en decoración (turquesa, naranja, violeta, amarillo limón, morado, azulón). Algunos botones de muestra de esta fiebre cincuentera son los platos de cristal que combinan los binomios rojo/naranja y verde/azul, y la lámpara de sobremesa de globo de cristal azulón y base de acero (ambas piezas se pueden encontrar en Dom); el perchero de metal esmaltado con bolas doradas y la «redondita» silla tapizada con tela de rizo en amarillo limón (originales procedentes de Galuchat); las flores de plástico con tallo de metal (de Aldaba); y otras muchas piezas que les iremos mostrando.