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Decoracion con pisos flotantes

Pisos flotantes: a diferencia de los revestimientos de madera clásicos, los pisos flotantes vienen listos para colocar y se pueden usar inmediatamente. No son de madera, pero la imitan a la perfección. Se consiguen en placas de aproximadamente 1,20 m x 0,20 m x 8 mm de espesor, que se aplican sobre el suelo ya existente sin necesidad de clavarlos, pegarlos a la base o atornillarlos. El piso flotante lleva siempre una manta de polietileno de 2 mm de espesor que hace de sostén y sus tablas hembras van encoladas. La mayor ventaja de los pisos flotantes reside en su rápida colocación, ya que el trabajo se hace sobre obra limpia y permite pisarlos inmediatamente. No necesitan ser pulidos, plastificados ni encerados. Para su limpieza, basta utilizar escobillón o un trapo húmedo y, en caso de manchas rebeldes, un trapito embebido en acetona.

Pisos flotantes de madera: a diferencia de los anteriores, estos pisos están totalmente realizados en madera. Se trata de placas de 2,40 m x 0,20 m x 14 mm de espesor, con terminación pulida e hidrolaqueada y zócalos. Se consiguen en maderas nobles, como el roble, la haya y el abedul. Tanto su colocación como sus ventajas a la hora de limpiarlos, son similares al piso flotante.

Suelos flotante

Propiedades técnicas

Estos suelos, además de permitir la realización de una «obra seca», higiénica, fácil y rápida, ofrecen otras ventajas debido a sus características técnicas:
• Resistencia a impactos, rayaduras y arañazos.
• No es inflamable y resiste fuego, cigarros o ascuas.
• Al ser una superficie sellada, lisa y libre de poros, no retiene ni polvo ni ácaros. Asimismo, tampoco le afectan las manchas de agua ni los vertidos de productos químicos. • Al estar revestido con barniz endurecido a alta temperatura, no se decolora con el sol.

Limpieza
La limpieza diaria se realiza con un aspirador o una mopa y, si es necesario, con una fregona húmeda y un detergente multiuso con pH neutro. Por su parte, en el caso de manchas de tinta o pintura, éstas se frotan con un paño húmedo impregnado en acetona o alcohol. La cera o el chicle deben estar secos para después rasparlos con cuidado. Para los suelos muy sucios, los fabricantes ofrecen productos especiales.

Decorar: pisos flotantes

Instalación
Para la instalación de suelos flotantes es aconsejable recurrir a la experiencia de un profesional. De hecho, la mayoría de los fabricantes indican el precio del material ya instalado. No obstante, una de las ventajas de este tipo de suelo es la facilidad de colocación. Para la instalar este tipo de ‘pavimento, el suelo original puede ser de moqueta fina, parqué antiguo, conglomerado de madera, solera de cemento, hormigón o terrazo, linóleum o PVC. En todos los casos, esta base debe estar seca, plana y  uniforme.
Los fabricantes aconsejan colocar las lamas en la dirección en la que penetra la luz en la habitación con el fin de lograr un efecto de mayor amplitud. En cuanto a los cuartos estrechos o pasillos, los resultados mejoran cuando las lamas se colocan a lo largo de la pared de mayor longitud. Las herramientas indispensables, que muchos fabricantes suelen incluir con los paneles, son: un hierro o palanca de tracción para ajustar las hileras, cuñas distanciadoras para dejar de 8 a 10 mm de holgura respecto a la pared para prever dilataciones periféricas, y un martillo y un taco para no machacar las lengüetas al ajustarías. Cola vinílica y una capa de plástico sobre otra de polietileno, como aislantes térmico y acústico, completan los materiales básicos para poner «manos a la obra».

Piso flotante

FÁCIL MANTENIMIENTO
Aunque el suelo flotante de madera soporta los cambios atmosféricos, se compone de madera, un material vivo sensible a las condiciones ambientales, que debe mantenerse con una temperatura de entre 18 y 20°C y con una humedad relativa del aire del 50 o el 60%. Mientras, el laminado decorativo, al contar con una capa superior que sella la superficie, es higiénico, fácil de limpiar y no se lija ni se barniza. Tanto los suelos de madera maciza como algunos laminados admiten lijado y barnizado.